liberación.
Como humano, sabedor del poder inherente a mi ser para tomar decisiones, y con el propósito de liberar, limpiar y sanar todos mis cuerpos —físico, mental, emocional y energético—, realizo esta proclama:
Rompo con todos los acuerdos, contratos, miedos, prejuicios, convenciones, ideas, conceptos, experiencias, enseñanzas o ejemplos que haya tenido en mi pasado de esta vida o de otras, ya sea conmigo mismo o con otro ser, y que me apartan de una perfecta salud, bienestar y paz interior a todos los niveles.
Me libero de cualquier lazo energético o emocional negativo que hubiera provocado cualquier vivencia experimentada, ya sea voluntaria o involuntariamente.
Me libero así de todos los efectos que tengan en mi presente, consciente o inconscientemente.
Me atengo a la fuente de la existencia que sostiene mi vida aquí, ahora y siempre, para que renueve mi equilibrio, mi amor, mi ser, mi estar, mi salud, mi mente, mi energía y todo, según el patrón y propósitos originales.
Que sea mi consciencia aquí presente, junto a mi subconsciente sanado y con la asistencia de la consciencia y espíritu universal, la que guíe mis pasos, decisiones y acciones en este y en todos los momentos.
Quedo así liberado de cualquiera de las cadenas, hilos energéticos, pensamientos y emociones que pudieran condicionar mi bienestar, mi buen hacer y mi buen Ser.
Y así es.