Si me observo.
Si me observo en cada instante, puedo escoger y recrearme de nuevo.
Me libero; caen los grilletes de mi pasado.
Si me observo en cada instante, doy a luz y se hace evidente lo que antes no veía.
Con esa claridad puedo crear mi momento.
Puedo ser yo: el yo que soy, el que soy hoy.
Dejo atrás la reacción; empieza la creación.