Unión.
Consciente de la fuerza de la palabra pronunciada y del propósito sostenido, proclamo aquí mi deseo: unirme en consciencia con la parte de mí más elevada y luminosa, la que está unida a la totalidad, la que conoce la causa original de mi presencia aquí, la que está más allá del tiempo y conoce mis otras vidas, la que es brazo ejecutor del propósito de luz y, como tal, me guía, me muestra, me sugiere, produce las sincronicidades, crea las circunstancias.
Quiero, por fin, de forma clara, unirme a ti en consciencia, reforzar el vínculo que nos une, levantar el velo de la separación y del olvido. Saber distinguir tu voz de entre otras voces y poder así ser quien soy, guiado y unido a ti, mi ser verdadero y esencial, en plena consciencia.
Cumplir así el propósito de la existencia, en servicio a la verdad, en unión con el todo, sin dudas, sin límites.