Manual del hombre nuevo (Anónimo)
11. Tinieblas y distracción
Las tinieblas que laten dentro de ti, son viejas y profundas. Te acompañan desde siempre y crecen contigo desde tu nacimiento. Las tinieblas que te rodean, aunque muchas veces te parezcan ser la luz, junto con las que persisten en tu interior, están en continua expansión para invadir y ocultar la luz que arde en la esencia de tu ser. Es por eso que un minuto de desatención equivale a mucho tiempo de oscuridad. No te distraigas. Vigíla continuamente, a cada instante. Observa tranquilamente
cada voz, cada sonido, cada silencio. Todo aquello que te rodea a cada momento. Verás tu mismo y únicamente tú, como todo pasa a formar parte de tu luz interna, esencial y permanente.