Caminando alegremente por la Tierra
Silencio - Receptividad - Quietud
Silenciar la mente es obtener la paz.

No se puede tener una navegación plácida en un mar agitado por fuertes vientos. Si en nuestra mente los pensamientos se suceden con fuerza y sin descanso, en nuestro mar emocional el fuerte oleaje provocado impide la navegación y causa estragos en la costa.
Cuando alcanzamos un estado mental tranquilo, entramos en un espacio donde la quietud permite la receptividad. Se abre la percepción y se agudizan los sentidos. Esto nos permite una exploración más profunda.
Con otras palabras; dejemos de proyectar continuamente con nuestros pensamientos cómo queremos que sean las cosas o las personas, analizando y criticándolo todo.
Podremos empezar a apreciar el mundo exterior con nuevos ojos, escuchando más lo que nos llega, tanto de nuestros semejantes como de las situaciones, incluso de la propia naturaleza.
Se nos despierta una nueva sensibilidad que enriquecerá nuestra apreciación.
Respetemos y aceptemos plenamente a todos los seres que nos acompañan en nuestro camino. No tenemos por qué coincidir en la visión del mundo, cada ser es único y tiene derecho a verlo todo como le plazca.
Esta nueva actitud que podríamos denominar de meditativa, nos permitirá despertar más, abriéndose nuestra consciencia a nuevas percepciones que estaban ocultas por una espesa niebla generada por nuestra mente descontrolada e inconsciente.
Silencio y vacío son la fuente de todo. Materia prima de la existencia.
Es en los silencios de donde surge la música.
Es en el lienzo en blanco de donde surge el cuadro.
Es en el vacío de donde surge la materia, la luz.
El universo tiene su soporte en el vacío.
No huyas del silencio ni de la soledad, porque en ella encontrarás tu fuerza, tu creatividad. Descubre tu mundo interior, no tiene fronteras.
Desde la calma interior podrás saborear, profundizar. Sé un explorador, tienes un mundo por descubrir.
No temas, borra tus límites. Suelta todo el lastre y vuela. ¿Quién te dijo que no se podía hacer? Vívete de otra manera. Ahora sí, que sea TU manera.
Como ser único que eres, sólo tú puedes ser tú mismo.
Decídelo ya. Siéntelo ya. Vívelo ya.
