El taller

En un taller pequeño de Barcelona, el barro no conoce la prisa ni los moldes en serie. Cada plato, cada runa, cada colgante nace entero entre las manos, y ninguno se repite. Trabajamos con símbolos que vienen de muy lejos —mandalas, laberintos, lunas, runas—: formas que llevan siglos mirando a quien las mira, y que aquí encuentran arcilla nueva donde seguir hablando.

  1. Las manos modelando una pieza de barro en el taller de Terrakuita

    Paso 1

    El barro

    Se amasa y se estira la placa de barro a mano, buscando el grosor justo: suficiente para que la pieza aguante, fino para que no pese.

  2. Grabado a mano de una flor de loto sobre una placa de barro

    Paso 2

    El símbolo

    Cada mandala, laberinto o runa se traza y se graba en relieve sobre la pieza todavía húmeda. Es el momento más lento y el que da carácter.

  3. Trabajo artesanal sobre una escultura de barro en el taller de Terrakuita

    Paso 3

    El esmalte

    Después del secado y una primera cocción llegan los esmaltes, a pincel y por capas, que definen el color final.

  4. Una pieza de cerámica recién modelada junto a otras piezas en proceso

    Paso 4

    El fuego

    La segunda cocción cierra el proceso. El horno siempre aporta pequeñas variaciones: por eso ninguna pieza sale idéntica a otra.

Detalle del grabado manual de un colgante de barro
Cada detalle se dibuja y se talla a mano antes de que el barro se seque.
Plato circular de cerámica negra con figura mitológica en relieve y runasVeinticuatro runas de barro claro dentro de una bolsa de telaSímbolo yin yang de cerámica sobre un soporte de tres patas