Caminando alegremente por la Tierra
Aceptación
Una premisa básica para poder estar alineados con el bienestar, la paz y la alegría, es la aceptación. Aceptación de todo y de todos, empezando con nosotros mismos, nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestra situación, los seres que nos acompañan en nuestro camino, el lugar donde vivimos, la cultura en la que estamos, la situación mundial, en definitiva, ¡absolutamente todo!
Desde la creación de nuestra galaxia, el nacimiento de nuestra estrella, el Sol, el desarrollo de los planetas que lo rodean y nuestra madre la Tierra entre ellos, han pasado millones de años que en un continuo desarrollo han dado el fruto que llamamos vida.
Todas estas increíbles cantidades de tiempo, energía, luz, materia, consciencia, y desarrollo orgánico han producido lo que llamamos este momento. En este mismo instante están confluyendo todas estas fuerzas cósmicas dando soporte para que existan las ingentes cantidades de seres vivientes que nos rodean. Bacterias, virus, hongos, plantas, insectos, aves, peces, animales, hombres. Nuestra vida aquí se basa en el trabajo de millones de células coordinadas impecablemente y que conforman nuestro cuerpo.

En las urbes y en nuestras casas, todos los objetos que nos rodean son resultado del trabajo de innumerables personas que mediante una idea inicial pusieron en marcha su intento; unos extrajeron de la tierra los componentes necesarios, otros los elaboraron para luego ser transportados, hay quien los comercializó, y al final alguien los compró considerando su utilidad o belleza. Si tomamos consciencia de todo esto no podemos evitar entrar en un estado de aprecio. No han caído del cielo, hay mucho trabajo, energía y esfuerzo detrás de cada cosa. ¡Valorémoslo!
Nosotros como individuos somos resultado del amor de nuestros padres, nuestra madre nos dio soporte para nuestro desarrollo por 9 meses en su propio cuerpo y después de muchos años de crianza, alimentación, educación y cuidados, hemos llegado a ser adultos. Con el tiempo nuestra vida nos ha situado exactamente en el punto donde nos encontramos, ahora mismo, leyendo estas palabras.
Si apreciamos la extraordinaria complejidad y origen cósmico (el origen cósmico de toda la materia es literal, ya que ha surgido de las estrellas) de todo cuanto nos rodea y de nosotros mismos, podemos empezar a dar una valoración más adecuada a todo y a todos, situándonos en una actitud de agradecimiento y aprecio.
En este contexto, ¿quiénes somos nosotros para rechazar lo que la existencia ha creado?, ¿no es una parte de nosotros muy pequeña y egocéntrica, que no ve lo milagroso que es todo? ¿Qué parte de nosotros ignora todo lo que hay detrás de cualquier cosa, dándolo todo por hecho y sin considerar su valor real? ¿No es este momento suficiente por sí mismo, en esta cadena de sucesos sinfín?
La aceptación de todo exactamente como es, nos permite alinearnos con la existencia, dejando toda resistencia y entrando en un nuevo estado que nos permite deslizarnos de momento a momento, atentos, despiertos, dispuestos a disfrutar de todo y ser útiles donde nos encontremos.
Todo en la naturaleza aporta su parte en un equilibrio maravilloso que llamamos ecosistemas. Los árboles, las plantas, los animales, los insectos, las bacterias, las rocas, las aguas, las tierras. Los hombres podemos participar aún más conscientemente. ¡Tenemos esa suerte!
Jugamos así a favor del todo. Aportando lo que nuestro corazón nos indique a cada momento, que es nuestra guía infalible. El todo juega a nuestro favor, apoyándonos plenamente, tal como hace con todo lo existente, ahora y siempre.
Esto es estar conectados a la fuente, que es infinita y no conoce límites.
No miremos atrás con ira, ni hacia adelante con temor,
miremos más bien a nuestro alrededor con consciencia.
James Thurber
La no aceptación es resistencia, genera tensión y desgaste, es como nadar contracorriente; acabaremos agotados con seguridad. Es mejor quedar flotando y nadar suavemente a favor de ella, con muy poco impulso de nuestra parte el avance será notable.

No confundamos la aceptación con el conformismo o la sumisión. Está claro que hay muchas cosas en nosotros mismos, situaciones o personas, con las que no estaremos de acuerdo. Es a partir de la aceptación, que actuaremos adecuadamente para que en nuestro ámbito produzcamos los cambios que creamos adecuados, para ajustarnos a nuestro mejor ideal.
Nuestra libertad se restringe a nuestra propia vida, no podemos intentar cambiar a los demás de manera forzada, ya que ellos también disponen de su propia libertad. Es evidente que debemos respetarnos los unos a los otros. Esto implica dejar en paz a quien piense y actúe justamente de manera contraria a la nuestra. ¡Está en su derecho!
Tenemos a nuestro alcance la posibilidad de eliminar el sufrimiento con el que cargamos demasiado frecuentemente en nuestro camino. El medio de conseguirlo es cambiar como percibimos lo que nos pasa, modificando nuestra experiencia interna. Ésta es la clave.
Nada produce sufrimiento por sí mismo, es nuestra manera de pensar al respecto lo que produce el problema y nos cierra las puertas a otras posibilidades.
Partiendo de la aceptación de lo que ES, busquemos nuestros más elevados pensamientos, nuestros más sublimes sentimientos, y actuemos a cada momento conforme a éstos.
No nos conformemos con menos, depende de nosotros mismos. Hemos visto las consecuencias de conducirnos de otras maneras con resultados indeseables. Si algo no te funciona, no te satisface realmente, ¡cámbialo!
\"Locura es repetir una y otra vez lo mismo,
y esperar resultados diferentes.\"
Albert Einstein
Aceptación, no resignación. Desde el punto de paz que nos proporciona, dejemos de correr en todas direcciones buscando la salida a nuestra situación. Por esta vez adoptemos una actitud diferente. Una visión más amplia y serena. Escapemos del bucle mental en el que nos encontramos atrapados y que nos dice cosas como:
\- No puedo.
\- Es imposible.
\- Eso es soñar despierto.
\- No es tocar de pies en el suelo.
\- Si fuera tan fácil lo haría todo el mundo.
En definitiva, un sinfín de pensamientos similares y auto limitantes.
Podemos empezar por sentir la vida en nosotros, por agradecer que tengamos un cuerpo y energía para vivir. Percibamos esto, simplemente. Abre tu percepción en el silencio, todo está aquí ahora... siéntelo.

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