Manual del hombre nuevo (Anónimo)
20. Tú mismo
Sal a caminar, contempla los ojos de todos aquellos que comparten tu mismo destino de vivir y de morir. Si no cejas en tu atención laxa sin prisa y sin pausa, podrás identificar hasta en una bella jovencita al hombre viejo en descomposición. Acéptalos y sigue tu camino. No eres héroe, ni deseas serlo, basta de ellos y no pretendes cambiar a nadie ni entrometerte. Pero en ti y a partir de ti se gesta la regeneración de la especie humana. Es suficiente aceptar el salto. Súbitamente dejar de ser, y nuevamente ser el mismo, con el mismo nombre, pero ser nuevo: Tu Mismo.