Manual del hombre nuevo (Anónimo)
6. La transmutación
En la crisis total, regida por la completa confusión, cada verdad ha sido transmutada para servir a los astutos. Ese astuto es el hombre viejo. El que sabe gratificar sus deseos, cualesquiera que sean éstos.
El hombre nuevo es inteligente. El hombre nuevo comprende. El mundo nuevo es el de la comprensión y en él no hay lugar para la vieja astucia que decae y muere, porque la astucia es tangencial a la realidad. En el mundo nuevo, no se transmutan las realidades. La realidad se enfrenta y se comprende, por encima del dolor y del placer. Por encima de los deseos individuales o colectivos, pequeños o grandes.
El hombre nuevo comprende cada verdad, porque sólo la inteligencia sincera penetra la médula de la verdad. Menosprecia con alegre tranquilidad las interrupciones de su camino. El hombre nuevo necesita aprender a estar sólo y triste en el centro de la realidad. El hombre nuevo necesita aprender a estar solo y alegre en el silencio sin pausa de la realidad. Y desde esa soledad, que no es tal, se intuye la comunión consigo mismo, con los otros hombres y con todo