Manual del hombre nuevo (Anónimo)
7. Trabajo y recreación
Cuando hayas hecho de la Religión, la Política, el trabajo, la Técnica, la Ciencia, la Sicología, la Economía, la Recreación y la
Amistad, una sola y misma cosa, habrás dado el paso más decisivo
para terminar con la confusión y el conflicto creciente en nuestro planeta.
Mirar realmente la gloria diurna o nocturna del cielo, o la belleza de
una cara, o hacer simplemente cualquier cosa, muriendo en ese instante a
toda otra cosa que seas o hayas sido, que haces o hayas hecho, es dar
crepitante lumbre a cada instante de tu vida.
El trabajo realizado con gozo, como una constante recreación, será un
trabajo ineludiblemente bien realizado y esa es la más pura y honesta
política, la mejor higiene mental, porque pertenece a cada momento y a la
eternidad misma. Mirar, trabajar, escuchar, caminar, vivir de esa
manera a cada momento y no consentir bajo ningún punto de vista en
vivir de otra manera, es la mejor contribución a la economía del planeta, a
la salud mental y física, a la armonía del mundo que es reflejo último de
nuestra propia armonía. Sé inflexible contigo mismo para no impedirte
vivir de esa manera flexible, floja, abierta y vivaz.
Porqué esperas salir del trabajo para recrearte o actuar en política,
cuando ambas, recreación y política están en el mismo instante en el que se
trabaja plenamente. Si tu trabajo no puede ser así, recreativo y total,
significa que debes cambiarlo.
Si tus relaciones no son místicas, recreativas (lo que no significa
divertidas), saludables, armónicas, amistosas, es fundamental poner tu
esencia frente al espejo, porque te falta misticismo, recreación, salud, amor
y armonía ,porque estás confuso y conflictuado.
Diversión, no es más que un intento de escapar transitoriamente de una
realidad que de alguna manera no nos gusta del todo.
Recreación, es enfrentar la realidad a cada momento de una manera
total y coherente, es crear continuamente, y por ende, el gusto y el disgusto,
no tienen cabida. Lo que haces o eres no puede gustarte o disgustarte ya que se está quemando a cada momento en el fuego de una vida única y completa. Una vida recreativa.